A la hora de consumir: ¿pescado azul o pescado blanco?

A la hora de tener en cuenta nuestra dieta, es preferible consumir ambos, dado que la principal diferencia entre uno y otro es que el pescado azul es más graso y calórico que el blanco, pero nos aporta ácidos grasos insaturados buenos para el corazón.

Los pescados denominados “blancos” presentan menos grasa que los azules pero no son muy “ricos” en ácidos grasos.

A su vez, los azules absorben más fácilmente los tóxicos.

Entre los pescados blancos se encuentran el bacalao, cabracho, gallo, lenguado, merluza, pescadilla, rape; mientras que entre los pescados azules están las anchoas, el atún, caballa, el salmón y la sardina entre otros.

A la hora de equilibrar el consumo de estos alimentos debemos tener en cuenta tres factores principales: la especia y su origen, la dosis consumida y la frecuencia de consumo.

Según estudios, las especies que más concentran elementos tóxicos son los pescados de mayor tamaño dado que absorben los componentes químicos de los más pequeños.

El riesgo se encuentra en el consumo excesivo de pescados que procedan de mares muy contaminados, dado que a gran escala, los contaminantes que poseen, nos afectarán.

Los expertos dicen que las especies de pescados azules más beneficiosas para nuestro organismo son aquellas de pequeño tamaño como la caballa o la sardina por los aportes de proteínas y Omega 3 que generan, y dado que su tamaño no presenta ningún riesgo para nuestro organismo.

Si ponemos en la balanza ambos tipos de pescado no hay uno que gane la contienda; ambos tienen sus beneficios y sus desventajas, lo destacable son sus nutrientes y siempre saber que estamos consumiendo productos de confianza.